Back to Top

Creed. La leyenda de Rocky te trae toda la intensidad del boxeo

Creed. La leyenda de Rocky te trae toda la intensidad del boxeo

Una de las señas de identidad de la saga Rocky es la fidelidad con la que muestra el mundo del boxeo. Aspectos tales como el sacrificio de los entrenamientos, la dura preparación física y mental o la fortaleza necesaria para aguantar los golpes.

Ryan Coogler, director y guionista de la película, tenía muy claro que Creed: la Leyenda de Rocky tenía que seguir manteniendo esa autenticidad.

"Una cosa que sabíamos que teníamos que hacer bien es el boxeo, porque si no se hacía bien, estaríamos haciendo un flaco favor a la película, un flaco favor a los fans, y un flaco favor a la gente para la que es su medio de vida".

Para ello, decidió que las peleas tenían que ser lo más reales posibles, por lo que escogió a tres boxeadores profesionales para los combates de la película: Anthony Bellow, Andre Ward y Gabriel Rosado; todos campeones de prestigio internacional.

“Cada vez que Michael pisa el ring como Adonis Creed, se pelea con tipos de verdad”, dice Coogler. "Son extraordinarios atletas, pero muchas veces, estos tipos se mueven tan rápido y con tanta eficiencia, que la cámara ni siquiera lo capta. Así que tuvimos que enseñarles a vender sus golpes, a explayarse. Esa fue la curva de aprendizaje para ellos, y fue muy peligroso para Mike porque si estos tipos te cogen de verdad, pueden hacerte mucho daño".

"Los boxeadores son extraordinarios atletas, pero muchas veces, estos tipos se mueven tan rápido y con tanta eficiencia, que la cámara ni siquiera lo capta"

Y es que Michael B. Jordan, actor que encarna al protagonista Adonis Creed, tuvo que trabajar muy duro para “partirse la cara” ante las cámaras.

"Prepararme físicamente para esta película fue un proceso de un año. Piensas que estás en forma, piensas que eres atlético, pero entras en el ring y te das cuenta de lo mucho que te queda por hacer", admite Jordan.

Uno de los dictados de Coogler fue centrarse en la cuerda de saltar, dado que la actividad intervendría en el argumento en varias ocasiones. "Ryan quería que Mike fuera capaz de saltar a la comba realmente bien", dice Corey Calliet. preparador personal del actor. "Lo de Mike es innato, así que una noche le mostré lo que quería que fuera capaz de hacer al día siguiente, y lo hizo, lo cual no pasa casi nunca".

Para transformar su cuerpo en el de un boxeador Michael llevó una dieta sumamente estricta. “Mi preparador eliminó los azúcares, el pan, la pasta, los lácteos, el queso. Fuera. Por la ventana".

Además, para conseguir que la actuación fuera creíble animaron a Jordan a elegir un boxeador real cuyo estilo pensara que podía imitar y a que viera todo el material disponible del mismo. "Eligió a un boxeador llamado Timothy Bradley, que pelea en el Sur de California, y eso le ayudó un montón", dice Coogler.

Finalmente, el trabajo mereció la pena y se nota en la película, tal y como afirman los tres boxeadores, que no hacen otra cosa que elogiar la ética de trabajo y el nivel de esfuerzo natural que Jordan llevó al set. "Michael hizo sus deberes y dedicó el tiempo a prepararse para el papel", dice Ward. "De hecho me cazó con un par de golpes, y los sentí. Lo pasamos muy bien".

← Entrada anterior Entrada siguiente →